"Ay madre, mira que pintas lleva."
"Ay, míralo, ¿ese va a entrar en la tienda? vaya pintas, igual nos roba."
"¿Y ese? Seguro que pertenece a la yihad, mira que turbante me lleva en la cabeza, por dios"
"Ahí tirando pidiendo, ¡levántate y trabaja, ya verás como sacas dinero, sacaperras!"
"Vaya pintas lleva la tía, seguro que va zorreando por ahí en cuanto puede"
Frases como estas abundan todos los días alrededor de todos. PREJUZGAR ES SIEMPRE, SIEMPRE UN ERROR. La educación y la cultura nos inculca el RESPETO por los demás, y dentro del respeto está el no prejuzgar sin conocer y mucho menos sin saber de qué y cómo se habla.
La experiencia nos inculca que NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE, y lo que en un principio parecía gris, ahora es negro.
Me parece falta de coherencia, educación y cultura el seguir prejuzgando a la gente por la ropa que lleve, el pelo que lleve, las botas o zapatillas rotas que lleve, porque sea aparentemente musulmán, judío o cristiano, porque pertenezca a una cultura u otra. De falta de coherencia y de razón.
Todos somos personas; negras, blancas, mujeres, hombres, transexuales, homosexuales y heterosexuales, con ropa de marca, con ropa normal, con diferentes religiones, con diferentes maneras de vivir, ricos, muy ricos, medios y pobres, famosos y desconocidos. Minusválidos y válidos, ciegos, sordos, o mudos. Pero TODOS IGUALES.
Estoy harta de las diferencias que crea la sociedad entre unos y otros y el seguimiento de rebaño de ovejas que deja a su paso, añadiendo más adeptos a esta manera de pensar y opinar SIN SENTIDO ni COHERENCIA.
Yo tengo derecho a entrar en un establecimiento y que me traten mejor, porque huelo a rosas del bosque, visto con americana y tengo cara de cuidarme y de tener mucho dinero porque llevo las llaves del BMW en la mano, y detrás de mí un hombre con las manos llenas de grasa y oliendo a motor de coche y aceite por estar toda la tarde deslomándose debajo de mi BMW, tiene que tragar con faltas de interés de los demás. Puede sonar a demagogia barata, y probablemente lo sea, pero son cosas que veo, que recientemente he visto y la indignación ha sido más que suprema.
Y sé que la idea de la gente que es así va a seguir perenne en cada uno, pero por lo menos aporto mi grano de arena a que en futuras generaciones eduquemos a los niños en igualdad. En igualdad de derechos y responsabilidades. Mi hijo es negro, y es feliz. Nadie se mete con él por el hecho de tener el color de piel negra. Mi hijo es pobre, y es feliz, porque le ayudan y le alientan. Mi hijo nació en una familia con mucho dinero y respeta y cuida a los demás como lo que son, personas, las trata de igual porque son iguales que él. Mi hijo nació minusválido y tiene mucha gente a su alrededor como otro niño cualquiera, porque es uno más. Mi hijo es musulmán y no le prejuzgan por el hecho de serlo, porque es uno más.
"...También indica un tratamiento equitativo de las personas, por ejemplo, 'igualdad de género'. La igualdad entre los seres humanos se considera un derechos en muchas culturas, aunque en muchas ocasiones no existe igualdad debido, entre otros, a factores económicos, raciales o religiosos. En este sentido, se asociada a otras palabras como la justicia y la solidaridad."
Y como dijo Miguel de Unamuno, "el fascismo se cura leyendo y el racismo viajando".
Paaaaaaaaaz, señores.

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