"Porque en el momento en que salimos en busca del amor, el amor también sale a nuestro encuentro.
Y nos salva."
Mi mundo empieza y acaba. Hoy, mañana, ayer.
Empieza y acaba.
No existe tiempo cuando el reloj no lo llevas en la muñeca,
no existe dolor si tienes pasión en tus huesos,
no existe mañana cuando no dejas que "el otro" te maneje.
Gracias por hacer del mundo algo simple,
por acariciar mis días con la suavidad del mar.
Por aconsejarme con tus manos y violarme el mirar cada vez que quieres.
Por tocarme con el alma y sostener mi corazón con la fuerza de un buque de guerra.
Por romperme en pedazos las ideas y devolver la paz a mis sueños .
Gracias por acostarte conmigo cada noche y entregarme los buenos días con sonetos de amor.
Gracias por entrelazar tus piernas con las mías cada vez que tengo miedo, y me salvas.
Gracias por recurrir a las buenas artes para pensar en mí,
y regocijarte en mis pupilas,
rescatar el tiempo que nos queda,
atar firmemente tus reflexiones y jugar a favor de las mías.
Dicen:
El sol sólo calienta.
La Luna es un satélite.
No hay nada más allá.
Hay algo más allá.
La vida es una.
La vida es una.
Yo creo firmemente que el sol que me calienta tiene nombre.
Que la Luna es un satélite con alma y pies, que vaga y se introduce en mis sueños y me hace crecer con el alma en vilo,
Que más allá hay todo que hay más acá,
Que la vida es una, única, dos veces, multipilcado. Sí, es importante.
La vida es una. Y la felicidad se multiplica cuando se divide.
Mi manera de división tiene el mismo nombre que el sol que me hunde de calor amable.
--¿En qué piensas? --preguntó.
--En vampiros, en seres de la noche, encerrados en sí mismos, buscando desesperadamente compañía. Pero incapaces de amar.
>Por eso dice la leyenda que basta con clavarle una estaca en el corazón para matarlo; cuando eso ocurre, el corazón despierta, libera la energía del amor y destruye el mal."
Gracias por liberar la energía de mi corazón cada día,
cada momento.

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